La historia: Nació en Maracaibo, el 18 de febrero de 1924, hijo reconocido de Luis Fernández-Morán y Elena Villalobos. Cursa sus estudios primarios en Maracaibo, pero solo en parte, dado que en 1933, con apenas 9 años, tiene que partir con su familia al exilio, a Nueva York, a causa de las diferencias políticas que tenía su padre con el gobernador del Estado Zulia, Vincencio Pérez Soto. En 1935, luego de la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, vuelve a Venezuela y continúa sus estudios de bachillerato en el Colegio Alemán de Maracaibo, el mejor de la ciudad. En 1937, debido a sus altas calificaciones y con la recomendación del director de ese colegio, es enviado a Alemania, donde a sus trece años, ingresa al instituto Schulgemeinde de Baviera donde completa la secundaria.

En 1940, poco después del inicio de la segunda guerra mundial, a sus 16 años, comienza a estudiar Medicina en la Universidad de Múnich, su padre entonces trata de convencerlo de que  regrese a Venezuela, pero él se rehúsa a hacerlo. Y en 1944, a los 20 años, en plena guerra, se gradúa de medico con el grado de “Summa cum laude”. En 1945, ya terminado el conflicto, regresa a su patria y revalida su título de medicina en la Universidad Central de Venezuela, donde nuevamente, se gradúa “Summa cum laude”. Por un corto periodo de 3 meses trabajó en el hospital psiquiátrico de Maracaibo y dictó clases de biofísica en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas. Luego viajó a los Estados Unidos, donde en 1946 realizó un internado en neurología y neuropatología en la Universidad George Washington (Washington DC).

Ese mismo año de 1946, a sus 22 años, con una recomendación del célebre científico, Albert Einstein, inició una residencia de neurocirugía en el Hospital Serafimer en Estocolmo (Suecia) y al mismo tiempo trabajó como investigador en el área de microscopía electrónica en el Instituto Nobel de Física. En 1948 ingresó al “Karolinsk a Institutet”, recibiendo, en 1951, una maestría en biología celular; y en 1952 obtuvo el doctorado en biofísica de la Universidad de Estocolmo.

Fernandez Moran y el microscopio electrónico

En el año de 1953 inventa, en Suecia, el “bisturí de diamante”, que permitió realizar cirugías de cortes ultrafinos de forma muy precisa. Ese mismo año se casó con Anna Browallius (de nacionalidad sueca), con la cual tuvo dos hijas: Brígida y Verónica.

El bisturí de diamante

En 1954 Fernández-Morán decide retornar a Venezuela con la idea de establecer allí un centro de investigaciones de alto nivel, al estilo estadounidense o europeo, y a tal efecto conversa con el dictador, Marcos Pérez Jiménez, que tenía la intención de llevar a Venezuela al nivel de los países del primer mundo. Obtiene el apoyo gubernamental y se funda el “Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC)”, que luego se convertiría en el actual » Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)”.

Para la construcción del mismo se escogió una magnífica ubicación geográfica en la cumbre de una montaña llamada “Altos de Pipe”, en el Estado Miranda. Allí se instaló el primer reactor nuclear y el primer centro científico tecnológico de Latinoamérica. La creación del IVNIC costó 50 millones de dólares de la época (unos 600 millones de dólares al día de hoy), pagados por las riquezas petroleras del país.

El IVNIC, 1956. Luego llamado IVIC

En 1956 se inaugura el IVNIC y Fernández lo dirigió hasta Enero de 1958, cuando cae el régimen del dictador Pérez Jiménez. Fernández fue entonces considerado como un “perejimenista” o adepto a la dictadura, por lo que se ve obligado a salir del país, en exilio voluntario. Inmediatamente fue contratado por el Hospital General de Massachusetts en Boston (USA) como asistente de biofísica del servicio de neurología.

Allí, en 1960, construye el primer crio-microscopio electrónico, con lo que introduce el concepto de crio-microscopía electrónica, siendo incluido por la Universidad de Harvard en la lista de los 100 estudiosos que más aportaron al desarrollo científico del siglo XX. Durante esos años también dicta charlas y discursos en el departamento de Biología del “ Instituto Tecnologico de Massachusetts (MIT)”.

A partir de 1962, Humberto Fernández-Morán se desempeñó como profesor de Biofísica en la Universidad de Chicago, donde concibió y desarrolló el ultramicroscopio electrónico de alta resolución. Y fue también investigador asociado de la Universidad de Harvard. 

En 1967, por su invento del bisturí de diamante, se le otorgó el “Premio John Scott” equivalente al Premio Nobel en los Estados Unidos, y que solo se otorga a los grandes benefactores científicos de la humanidad.

Trabajo 10 años en el programa espacial Apolo de la “Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio” (NASA)” donde fue designado investigador principal en el programa lunar, ocupándose del análisis de las rocas lunares traídas a la tierra.

Sus últimos años los pasó en Estocolmo (Suecia) donde había vivido  y trabajado durante mucho tiempo. A finales de los 80 comenzó un deterioro progresivo en su salud, privándolo de movilidad, habla y visión. Después de 10 años de sufrimiento falleció el 17 de Marzo de 1999, producto de un aneurisma cerebral. Como lo había solicitado él mismo, su cuerpo fue cremado y sus cenizas fueron repatriadas a Maracaibo, su tierra natal, y allí fueron  depositadas en un pequeño mausoleo en el cementerio “El Cuadrado”, al lado de los restos mortales de su padre,

El 17 de Marzo del 2025 sus cenizas fueron trasladadas  al Panteón Nacional en Caracas, para honrar su legado y su memoria. El acto de exhumación fue presidido por el Jefe de Estado, Nicolás  Maduro.

Un detalle: En 1946, a sus 22 años, a través de las cartas de recomendación de dos importantes escritores Carlos Brandt y Simón Nordau, logra entrevistarse con Albert Einstein, en la Universidad de Princeton (donde Einstein era profesor). El mismo Fernández Moran cuenta que fue recibido con gran cortesía y hablaron en alemán. Fernandez le informó que él se había graduado en medicina y que le interesaban mucho los estudios del cerebro, y le pidió a Einstein que le aconsejara sobre lo que debería hacer en el futuro, a lo cual Einstein respondió: “Lo mejor es hacer una cosa tras otra, termine sus estudios de medicina y luego dedíquese a la física, y le aconsejo que lo haga en Suecia, donde lo recibirá mi gran amigo, Niel Bohr”. Eso lleva a Fernández a Suecia, donde obtuvo una maestría y un doctorado, estudió microscopía electrónica, inventó el bisturí de diamante, conoció a su esposa, y allí murió. Todo debido a esa entrevista.

Otro detalle: En un discurso pronunciado en 1956, en el IVNIC, Fernández Moran comentó: “Cuando yo contaba 5 años mi padre fue hecho prisionero por desavenencias con el régimen de Juan Vicente Gómez. Me vestí  con mi traje de terciopelo y fui al palacio presidencial, donde residía el presidente encargado, Juan Bautista Pérez, logré llegar hasta la primera dama y le pedí que por favor me devolvieran a mi papaíto para llevarlo a casa. Causó tanta sensación mi solicitud que esa tarde mi padre, fue puesto en libertad y regresé a mi hogar con él, pero esa madrugada, por seguridad, nos fuimos a Curazao, donde vivimos por un tiempo”.

Otro detalle: El 13 de enero de 1958, el entonces presidente Pérez Jiménez nombró a Fernández, Ministro de Educación de Venezuela. Pero Fernández solo duró 9 días en ese  puesto,  ya que el 23 de Enero el régimen fue derrocado.

Otro Detalle:  En 1968 Humberto Fernández-Morán fue nominado como candidato al Premio Nobel de Fisiología y Medicina, por sus aportes al estudio de la ultra estructura celular mediante el uso del microscopio electrónico, y por su invención del bisturí de diamante, que permitió el corte ultra fino del material biológico.

Otro detalle: Se dice que no ganó el premio Nobel porque para recibirlo tenía que aceptar la ciudadanía estadounidense, y él no quiso renunciar a su nacionalidad venezolana. Pero esto es debatible, ya que la nacionalidad de un científico no es un aspecto a considerar para ser seleccionado como ganador del Premio Nobel, ya que dicha selección se basa tan solo en la consecución de descubrimientos científicos

Otro Detalle: Fernández era poliglota pues hablaba fluidamente español, inglés, sueco, francés y alemán.

Un último detalle: Además de la nominación al premio nobel Humberto Fernández Moran tuvo muchos otros reconocimientos internacionales, entre ellos mencionamos algunos como:

  • Título de caballero de la Orden de la Estrella Polar, conferida por el Rey de Suecia.
  • Medalla Claude Bernard, entregada por la Universidad de Montreal.
  • Premio Médico del Año, otorgado por la Universidad de Cambridge.
  • Medalla John Scott 1967, otorgada por la ciudad de Filadelfia.
  • Reconocimiento especial entregado por la NASA, con motivo del X aniversario del programa Apolo.

FUENTES

Gloria G. Carvalho. “Descubrir lo imposible, Humberto Fernández Moran”.

Eds. Mincyt, 2025. Raúl Padró. «Humberto Fernandez Moran» Ediciones IVIC, 2009.                                      

“Diccionario General del Zulia”. Eds. Banco Occidental de Descuento, 1999.

Por francisco

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