José Gregorio Hernandez

Nació el 26 de octubre de 1864en la pequeña localidad de Isnotú, en el estado Trujillo. Hijo de Benigno Hernández, comerciante, y de Josefa Antonia Cisneros, dedicada a las labores del hogar. Creció en un ambiente familiar con importantes valores morales. Su madre, además de ser una amorosa progenitora, le impartió las primeras lecciones pedagógicas y de fe cristiana, pero ella falleció cuando José Gregorio estaba por cumplir 8 años y su educación escolar quedó a cargo del maestro del pueblo, Pedro Celestino Sánchez. Desde pequeño se distinguió por una excelente conducta y se destacó como un muy buen estudiante. En sus tiempos libres estudiaba música y aprendió a tocar piano.

A los nueve años fue matriculado en una escuela privada en Escuque (Trujillo, cerca de Valera) donde recibió una esmerada instrucción. A sus trece años fue enviado a Caracas donde cursó el bachillerato, en el afamado “Colegio Villegas”, y posteriormente ingresó a la facultad de medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Graduándose el 29 de junio de 1888 con excelentes calificaciones.

Aunque hubo propuestas, de parte de sus allegados, para que se estableciera en Caracas, José Gregorio tenía la convicción de que su primera misión estaba en su lugar de origen, en los andes, donde, como en el resto de la Venezuela rural, abundaba la pobreza. Fijó residencia en su pueblito natal, Isnotú, y ejerció su  profesión recorriendo los estados Trujillo, Mérida y Táchira.

El 31 de julio de 1889, fue escogido por el Presidente de la República, Juan Pablo Rojas Paúl, para que viajara a París, donde  completaría sus estudios y luego trajera los equipos científicos necesarios en la nación. Allí se formó bajo la supervisión de prestigiosos médicos, y a mediadosde 1891 regresó a Venezuela trayendo consigo el primer laboratorio científico que llegó al país.

Ya en Caracas se ocupó de la enseñanza  en la Cátedra de Histología Normal y Patológica de la UCV, así como de la atención de sus pacientes personales. Una de las facetas más conocidas de José Gregorio fue haber ejercido una medicina de la más alta calidad entre las personas de más bajos recursos, Para él su profesión no era un negocio y dedicó gran parte de su tiempo a los enfermos pobres, sin cobrarles nada,

Luego, siguiendo las inspiraciones de su profunda espiritualidad, y con la idea de convertirse en sacerdote, en el año 1908 fue a Italia donde entró al convento de La Cartuja, tomando el nombre de “Fray Marcelo”.Pero en ese momento no pudo asumir los rigores de aquel muy devoto estilo de vida, y regresó a su querida Venezuela para seguir ejerciendo la medicina y la docencia, pero con el anhelo de regresar más adelante a Italia para lograr una consagración definitiva.

La ocasión se repite en 1913 cuando ingresa al Seminario Pío Latinoamericano de Roma. Pero, debido al comienzo de la Primera Guerra Mundial debió regresar a Caracas, sin cumplir el dicho propósito. Y fue así como el destino  de José Gregorio se desarrolló fundamentalmente en la capital de Venezuela, donde trabajó casi toda su vida. Su casa de habitación inicialmente estuvo ubicada en el centro de Caracas, pero desde 1909, residió en el sector La Pastora, dónde instaló su casa y consultorio.

Médico, profesor, científico y hombre de profunda fe católica, el Dr. José Gregorio Hernández destaca en la historia del país  por sus aportes al desarrollo de la medicina moderna en Venezuela y por la generosidad con la que atendió a todos sus pacientes, teniendo especial atención para aquellos con bajos recursos, por lo que fue conocido como “el médico de los pobres”.

El domingo 29 de junio de 1919, a mediodía, una vez cumplidos sus habituales deberes religiosos y profesionales, cuando llevaba medicinas a una paciente, fue atropellado por un vehículo  en la esquina de Amadores, ubicada en el sector La Pastora, en Caracas. Un golpe seco contra la acera le ocasionó una fractura de cráneo que terminó con la vida de uno de los venezolanos más admirados, a sus 54 años de edad. La repentina noticia conmovió a la sociedad caraqueña y al resto del país, aglutinando en sus exequias a decenas de miles de ciudadanos. Como se dijo: Fue un día de luto para la ciencia y para la patria.

Inicialmente sus restos mortales fueron enterrados en el Cementerio General del Sur, pero en Octubre de 1975 fueron trasladados a la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, en Caracas, una iglesia que está considerada como un santuario nacional adonde miles de fieles acuden a venerarlo

Después de su muerte, la devoción a su figura se extendió entre los venezolanos de  los diversos estratos sociales. Y el apelativo, de  “médico de los pobres se difundió aún más entre los sectores populares. Su devoción fue llegando, prácticamente, a cada hogar de Venezuela, e incluso a otros países.La vida de José Gregorio Hernández fue un constante ascenso hacia la perfección, la ciencia y la religión

La Santificación                                                          

En 1949 la iglesia católica venezolana inició el procedimiento de canonización de José Gregorio Hernández. Designar un santo es un largo proceso que se realiza en el Vaticano, donde se debe  examinar cuidadosamente los antecedentes del postulado, al mismo tiempo que los milagros que se le atribuyen deben ser comprobados meticulosamente. En el caso de José Gregorio se consultó a un panel de siete importantes médicos que verificarían si efectivamente había una causa sobrenatural en los supuestos milagros, y al mismo tiempo se designó un equipo de siete importantes prelados que debían comprobar la parte teológica del caso.

En 1972 la Santa sede lo declaró “Siervo de Dios”, el primer título que se otorga a una persona postulada a santificación. Y en 1986 el Papa Juan Pablo II firmo el decreto calificándolo como “Venerable”. Segundo titulo en el camino a la santidad.

En el 2020 el Vaticano admitió un primer milagro, este fue el caso de una niña de 10 años de nombre Yaxury Solorzano, que en 2017 recibió un disparo en el cerebro, y el pronóstico médico fue de “muerte cerebral”. Sus padres y amigos oraron incansablemente a José Gregorio Hernández, y contra todo pronóstico Yaxury se recuperó totalmente, sin secuelas neurológicas. La conclusión del equipo de médicos expertos fue unánime: La recuperación era científicamente inexplicable.

El segundo milagro aprobado por el Vaticano ocurrió en 2021, cuando un venezolano residente en Estados Unidos, el empresario Gonzalo Morales Divo, sufrió el colapso de sus órganos blandos (corazón, pulmones hígado y cerebro). Ante el diagnostico del hospital, de un seguro fallecimiento, sus parientes y allegados iniciaron una cadena de oraciones pidiendo la asistencia de José Gregorio. Y milagrosamente al cabo de una semana el paciente se recuperó totalmente, sin que hubiera una explicación médica al respecto.

Finalmente, habiéndose confirmado que efectivamente hubo dos milagros atribuidos a su intersección, el 30 de Junio del 2021, el Papa Francisco anunció su beatificación. Y el 19 de Octubre del 2025, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, después de un proceso de 76 años, el Papa León XIV declaró la santidad del Doctor José Gregorio Hernández en una multitudinaria misa en la Plaza de San Pedro del Vaticano, convirtiéndose en el primer santo venezolano, y en un hito histórico para el país

Casa natal de José Gregorio Hernandez en Isnotu (Trujillo)

Un detalle: A sus16 años, en Caracas, conoció a María Gutiérrez Azpurua, una bella joven de 13 años, de quien se enamoró sin ser correspondido. Ella termino casándose con otro hombre de apellido Álamo, con quien tuvo un hijo que posteriormente fue alumno de José Gregorio en la universidad.

Otro detalle: En un principio Jose Gregorio Hernandez deseaba estudiar derecho, pero su padre lo convenció a seguir la carrera de medicina

Otro detalle: Era poliglota, además del español hablaba, francés, alemán, inglés e italiano.

Otro detalle: Fue profesor durante 28 años, su última clase la dio el día antes de su muerte

Otro detalle: Desarrolló una amplia labor clínica e investigadora, incluyendo, entre muchos escritos, la publicación de un libro sobre bacteriología.

Otro detalle: Además de ser conocido como médico y profesor, tenia habilidades para la música y tocaba el piano. Y también fue conocido como filósofo, editando varios artículos y un libro sobre este tema.

Otro detalle: En el marco de su canonización, en Octubre del 2025, en la Plaza La Candelaria, justo frente a la iglesia donde reposan sus restos, fue instalada una enorme estatua, de unos 6 metros de altura que lo representa con su traje y sombrero. Esta obra fue realizada por el joven artista venezolano Josué Benjamín Figueroa.

Un último detalle: Su devoción trasciende fronteras: Su culto se ha extendido a las Islas Canarias. A la Península Española (en Galicia, Cataluña y Andalucía). Pero sobretodo a Colombia, donde más ha crecido la veneración a José Gregorio Hernández, después de Venezuela.

FUENTES                                                                                                                                   

Pbro.  José Magdaleno Álvarez. “José Gregorio Hernández”. Arquidiócesis de Caracas, 2025.    

María Matilde Suarez. “José Gregorio Hernández”. Biblioteca Biográfica Venezolana, 2005.                 

“Todo lo que debe saber sobre José Gregorio Hernández”. Editorial Macpecri, 2016.          

Video “La vida de José Gregorio Hernández”. NTN 24. 25 de Febrero 2025          

                                                                     

Por francisco

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