La Historia: Nace en Berlín, el 24 de Enero de 1712,  hijo de Federico Guillermo I, Rey de Prusia y de Sofia de Hannover. Durante su juventud se sintió inclinado hacia la literatura francesa y animado por su madre mantuvo correspondencia con filósofos de la ilustración, lo que contrastaba con las recias tradiciones militares de Prusia y con las maneras rudas de su progenitor. A los 28 años de edad, al morir su padre, heredó el trono.

Incrementó el ejercito de su país a 200.000 hombres perfectamente adiestrados y equipados, además, él mismo redactó las ordenanzas de las tropas. En 1740, aprovechando la crisis que había en Austria por la sucesión al trono, Federico invadió Silesia, que estaba bajo dominio austriaco. Se destacó por su gran capacidad táctica y estratégica. Condujo su ejército a la victoria en las batallas de Mollwitz (1741) y Chotuitz(1742), por lo que Austria se vio obligada a entregar Silesia. Federico obtuvo también la región de Frisia Oriental , tras la muerte de su gobernante.

En 1756  Austria intentó recuperar Silesia aliándose con Sajonia, Rusia y Francia, lo que desató  «La Guerra de los siete años». Prusia, a su vez, se alió con Hannover e Inglaterra. La mayor organización y disciplina del ejército prusiano le permitió resistir a enemigos superiores y Federico demostró su genio militar con tres grandes victorias: En Rossbach derrota a los franceses, en Leuthen a los austriacos y más tarde vence en Zorndorf. A partir de 1758 y hasta el fin de las hostilidades, Federico, fue atacado desde varios frentes por fuerzas mucho más numerosas, por lo que adoptó una brillante táctica defensiva. En 1759 fue derrotado en Kunnesdorf, pero logró recuperarse y nunca fue doblegado, hasta que finalmente, en 1763, Rusia se retiró de la guerra, lo que llevó a la firma del tratado de Hubertusburg, que confirmó  las conquistas Prusianas.

Fue el máximo exponente del despotismo ilustrado, introduciendo en Prusia algunas reformas de tipo liberal. En 1748 terminó en Postdam, muy cerca de Berlín, su Palacio de «Sanssouci» (del francés «sin preocupaciones»), allí tenía su corte, donde se hablaba francés y adonde recibía a personajes como Voltaire y Johann Sebastian Bach. Era flautista y compuso obras para este instrumento. Fue también escritor y uno de sus más relevantes trabajos fue «La Historia de mi tiempo». El 17 de Agosto de 1786, a los 74 años de edad, «El Viejo Fritz» (como le decían cariñosamente sus súbditos), murió en Postdam. Fue luego llamado «El Grande». Sus hazañas militares convirtieron a Prusia en una gran potencia europea.

Un detalle: «La Guerra de los siete años» (1756-1763), iniciada por Federico, ha debido llamarse «Primera Guerra Mundial», ya que en ella participaron: Prusia, Austria, España, Inglaterra, Francia, Rusia, Portugal, Suecia, Hanover, Hesse, Sajonia, Brunswick, Dos Sicilias, Piamonte y el Imperio Mogol de la India. Y se luchó en Europa, Norteamérica, Suramérica, Asia y África.

Otro detalle: Dos oficiales de Federico jugaron un gran papel en otras guerras: El Barón Friedrich Von Steuben entrenó al naciente ejército de los Estados Unidos, que luego obtuvo la independencia de ese país. Y un joven oficial, Gerhard Von Blücher, a quien Federico en una oportunidad «mandó al diablo», posteriormente comandó al ejército prusiano durante las guerras napoleónicas, y fue, junto a Wellington, responsable de la derrota definitiva de Napoleón en Waterloo.

Otro detalle: Casi todos los historiadores concuerdan, en que Federico era homosexual. Se cree, con razón, que a los 18 años tuvo como amante a un teniente de nombre Von Katte, al enterarse de ello el padre de Federico prohibió la relación, por lo que ambos decidieron fugarse a Francia, al ser descubiertos Federico fue privado de su condición de Príncipe heredero y fue obligado por su padre a presenciar la ejecución de Von Katte, que murió degollado, luego Federico fue puesto en prisión por dos años. Como condición para salir libre y heredar el trono, en 1733 su padre le impuso el matrimonio con Isabel Cristina, hija del Rey Fernando Alberto II de Brunswick, con quien convivió muy pocos días y luego la abandonó,  jamás tuvo descendencia. Se asegura también que tuvo varios amantes, entre ellos un escritor veneciano, Francesco Algarotti. Por otra parte, Voltaire, que fue amigo de Federico y vivió en su corte durante tres años lo afirmó, con algunos comentarios escandalosos sobre la vida del rey, donde lo acusaba de divertirse con pajes y cadetes.

Un último detalle: En 1785 Francisco de Miranda llegó a Potsdam junto a su amigo americano William Smith, secretario de la Embajada de Los Estados Unidos en Inglaterra y escribieron al rey Federico, solicitando su permiso para presenciar las maniobras del ejercito prusiano, que se realizarían allí. El permiso fue concedido y Miranda pudo ver desde lejos al rey, que supervisaba las prácticas. Posteriormente Miranda fue invitado a un almuerzo ofrecido por la Casa Real a los militares extranjeros, presidido por el Príncipe heredero, que sería rey un año más tarde.  

FUENTES

  • Jay Luvaas. «Frederick the Great on the Art of War. Edit. Free Press, 1966                                                                          
  • Thomas Carlyle. «Friedrich II of Prussia, Frederic the Great». Chapman and Hall, 1865.            
  • Schoning Verlag Gmbh & Co KG. «Postdam – Sanssouci». Dist. Schikkus, 2011                                                           
  • J. L. Salcedo Bastardo.  «Miranda doscientos años de trabajo por la Libertad». Italgráfica, 1981.

Por francisco

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